PROMESAS PARA SER FELIZ
RICARDOLUÉVANOS
Promesas. Palabra atroz con
similitud dolorosa.
Que angustia o desesperación,
crueldad, egoísmo, tristeza, espera, paciencia. Un retorno de todas nuestras
emociones abominables que nos comen vivos, nos transforman o nos hacen débiles.
Nuestra permanencia
existencial se basa en la capacidad de creer, creer en algo. En alguien. Pero
somos inconscientes, probablemente inteligentes y amorosos, comprensivos e
incomprendidos, volátiles, quebrantados, sublimes, indecorosos, egoístas,
terroristas, convincentes, románticos, depresivos, abrumadores y sobre todo, FRÁGILES.
Frágil como las promesas
incumplidas que amenazan con desestabilizarnos, tirarnos al piso, enfurecernos,
sin pensar que nuestro corazón es aún más tierno y rompible que el propio destino
que nos recuerda cada ocasión posible su magnitud y nos ahoga sin salvarnos,
rige su fuerza con mayor poder para abofetearnos, gritando en nuestra cara lo
ilusos que somos por haber creído.
El corazón roto que se
construye paso a paso renovándose hace que el cauce natural de nuestro cuerpo
vuelva a la normalidad, porque sabe con toda determinación que podemos amar
tanto para volver a creer en una promesa. ¿Alguien aquí que no haya dicho esa
palabra?
PROMESAS PARA SER FELIZ - RICARDO LUÉVANOS. |
Miércoles 11 de marzo 2015.
El frio de un invierno nuevo
me acorrala, casi termina pero entumece mis dedos tanto como si acabara de
comenzar.
En la esquina independencia,
como lo marca la planilla de hierro que brilla en el muro se lee desde lejos
“PROMESAS PARA SER FELIZ - del premio Maguey RICARDO LUÉVANOS" es el
Laboratorio de Arte Jorge Martínez abrazado por el teatro degollado,
edificaciones y museos más representativos de Guadalajara, este no se hace
pequeño, se engrandece, de echo tiene un protagonismo particular, por lo menos
en ese instante que lo miro me resulta extasiaste llegar a él. Me apresuro...
...Que más da si lo único que
quiero hacer es correr y cuando he echado el primer vistazo me enamoro en casa
paso y en cada palabra.
“Cada cual encontrara su
propia pieza que no encaja y sabrá adaptarla a su concepto personal de
felicidad. Tal vez. Tal vez no”
Adaptar alguna pieza resulta
un regalo especial, con todos los conceptos que existen sobre felicidad, el que
una pieza te eleve, te regale sensaciones o te transporte a cualquier lapso de
tu vida es un detalle asombroso, vuelves a vivir, a presenciar las palabras y
casi sentir todo nuevamente.
Mis pasos adelantaron camino, cuatro paredes en color blanco intacto combinados a la perfección con el aroma del aire helado, entre felicidades, amor, esperanza.
Mis pasos adelantaron camino, cuatro paredes en color blanco intacto combinados a la perfección con el aroma del aire helado, entre felicidades, amor, esperanza.
El rosa que para mí significa
estabilidad, me acogió en sus retratos con la primera promesa ansiosa. “Date
cuenta que alguien en algún lugar piensa en ti” que rebuscado, pero, jamás lo pensé
desde esa perspectiva, creo que muy pocos lo hacen, vagamos siempre, viajando,
buscando a quien amar, pensamos en quien amamos a secreto o en voz alta, pero
en ningún momento pensamos en quien nos ama.
“Ten cuidado a quien dices te
quiero”
Me quiero quedar, ¡Estoy en
casa! La inestabilidad sentimental puede desaparecer por momentos pero los
pensamientos de han quedado acá, en cada pieza. Son diez, con toda esta imaginación
y mi corazón latente a mil por hora he creado más de mil versiones de cada uno,
con diferentes circunstancias, situaciones.
No hay remedio. Luévanos creo una atmosfera espacial, sin color. Espacial por lo grande que hace que tu imaginación se desarrolle, con poco color porque las leyes del amor y la felicidad así lo rigen, oscuro como los momentos más tristes. Tenebrosos, con la ansiedad y lo salvaje de un lobo. ¿Quién no ha aprendido la lección?
No hay remedio. Luévanos creo una atmosfera espacial, sin color. Espacial por lo grande que hace que tu imaginación se desarrolle, con poco color porque las leyes del amor y la felicidad así lo rigen, oscuro como los momentos más tristes. Tenebrosos, con la ansiedad y lo salvaje de un lobo. ¿Quién no ha aprendido la lección?
Aprender de “No olvides tus
heridas” porque son las que te llevan a los cuernos de la luna, estas
pertenecen a ti, han hecho que madures y reencarnes una y otra vez.
Descubrí también que “Promesas para ser feliz” reconforta, transporta, calma, reblandece, entorpece, te hace parar. Me hizo pensar y replantearme de nuevo la supervivencia por la que pasamos todos los días, la torpeza con la que creemos y no una todas las veces que hemos querido, la capacidad tan grande que tenemos de amar pero también lo que nos cuesta perdonar.
Descubrí también que “Promesas para ser feliz” reconforta, transporta, calma, reblandece, entorpece, te hace parar. Me hizo pensar y replantearme de nuevo la supervivencia por la que pasamos todos los días, la torpeza con la que creemos y no una todas las veces que hemos querido, la capacidad tan grande que tenemos de amar pero también lo que nos cuesta perdonar.
Me he sentado en medio de
estas cuatro paredes, de todas las obras, tener otras perspectivas siempre es
revitalizador, más claro, ameno, otros puntos de vista para ponerlos en mi caja
de memoria.
De pie constate lo que me temía:
adopte a mi concepto de felicidad todas las piezas. Lo hice. Lo acepto. La última
prueba de vida que se encuentra en algún punto de nuestro corazón es pensar y
saber que algún día alguien bajara la luna para nosotros.
“NO TENGAS MIEDO DE CAER EN EL ABISMO” citan las líneas de la penúltima muestra, pero lo más importante.
“NO TENGAS MIEDO DE CAER EN EL ABISMO” citan las líneas de la penúltima muestra, pero lo más importante.
“DEJALO IR”
Y tú
¿Eres feliz?
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